lunes, 19 de octubre de 2015

Receta de valentía

De qué se compone la valentía? 
Un poco de miedo mezclada con una pizca de adrenalina? A veces una gota de acidez con tronquitos de canela! 
Muchas veces viene en dosis pequeñas para no acelerarnos tanto, otras viene en dosis de camión, para que dure todo el verano! 
La verdad, la receta no la sé, pero quizá se componga de risas nerviosas y manos sudorosas, carácter fijo y actitud determinada. 
Sea lo que sea, nadie es tan valiente como después de hacer lo que creía imposible.

domingo, 18 de octubre de 2015

Muy tarde

Era tarde cuando decidimos tener una experiencia fugaz, tarde porque las horas habían ido muy deprisa y mis padres ya habían llamado por la ventana para entrar a casa, tarde porque te ibas a otra ciudad, tarde porque ya había perdido toda esperanza de que te fijaras en mi. 
Era tarde para sacar la guitarra y ponerse a cantar, tarde para practicar acordes de una canción que había pasado ya de moda; era tarde para entonar ese sutil himno de ansiedad, ese que cantaste en esa noche, contra viento y marea. 
Era tarde para juguetear con nuestros dedos y encontrarnos entre miradas que duraban una eternidad en 3 segundos. 
Era ya muy tarde para ponerse de pie y dar un pequeño paseo por los arbustos del lugar, era tarde porque ya iban a empezar a regar. Era tarde para mostrarte mi anillo, el que reconociste días más tarde entre capas de lana. 
Era tarde para hablar de trivialidades, tarde porque otra vez se escuchaba el grito desesperado de una mujer en busca de su niña. Era tarde para decidir abrazarte, tarde porque ya lo había hecho unas tres veces en esos minutos. 
Era tarde para mirarte a los ojos, tarde porque ya sabía lo que venía. Tarde porque te habías intentado acercas a mí unas 4 veces y tus nervios te impedían concretar ese magnífico deseo de marcar mi vida para siempre. 
Era tarde para lo que seguía en la noche, decirme que era la indicada, tarde para abrazarme, tarde para besarme. 
Era tarde para convencerme de la realidad, esa magia que de ti provenía, que yo misma te compartía. Era tarde para reconocer ese momento como el más sublime de los segundos. 
Era tarde para mirarme y decirme que mañana seguiríamos con este asunto pendiente, que de pendiente solo quedaban nuestras ganas. 
Era tarde para ocultarnos tras los árboles pretendiendo ser parte de los juegos de los demás, solo para disfrutar de la maravilla de una aventura escondida. 
Era tarde para subir al último piso del edificio y recorrer mis gustos con tus labios, era muy tarde para las caricias amigables, esas ya habían pasado a un segundo plano. 
Era tarde para enseñarme el gusto de tu compañía, acostumbrarme a tu llamado y que te acostumbraras a mi canto. 
Era tarde para abrazarte y conocer cada parte de tu espalda, tarde para los masajes en la frente que hacían tus labios. Tarde para los secretos susurrados y canciones dedicadas. 
Era tarde para ir a la piscina, tarde para verte besando a mi amiga, tarde para recordar nuestros exquisitos momentos, tarde para mirarte de la misma manera, y muy tarde, demasiado tarde para pedir perdón. Más tarde aún para querer volver a mi vida con un desgastado "aún hay tiempo" porque, mi amigo, ya es muy tarde. 

sábado, 17 de octubre de 2015

"I'm terrified"

Rapunzel: I've been looking out of a window for eighteen years, dreaming about what I might feel like when those lights rise in the sky. What if it's not everything I dreamed it would be? 
Flynn Rider: It will be. 
Rapunzel: And what if it is? What do I do then? 
Flynn Rider: Well,that's the good part I guess. You get to go find a new dream.

Alguien

Ya las emociones llegan a ser momentáneas, esas líneas de expresión que en realidad expresan más que tus mismas palabras me dicen que ya no; que no siga, que pertenecen a alguien más, alguien ya las usó de comillas y ya se enamoró de su encanto casual. 
Alguien ya saboreó el dulce toque de tu mirada en sus ojos, ya alguien encontró refugio en tus manos y en tus caricias. Alguien ya tocó cada esfera de seguridad dentro de tu corazón, ya no hay espacio para otra. Alguien ya leyó tus palabras formadas en el viento, ya rió con tus cuentos y se imaginó como la princesa en cada verso. Alguien ya aprendió a reconocer tu olor, ese perfume penetrante que solo algunos perciben, alguien ya grabó en su memoria tus tonos al hablar, tus pequeñas miradas de inseguridad y tus tiernas facetas de adulto. Alguien ya escudriñó cada versículo de tu desaliñada realidad, alguien ya creyó en la posibilidad de un futuro resplandeciente. 
Alguien ya dibujó en papeles las palabras más tiernas para darte ánimo, alguien ya cocinó lo que sería contigo un sin fin de placeres. 
Alguien ya conoce tu libreto, y ríe cada vez que empieza la función. 
Pero tranquilo; para alguien, en algún momento, esa soy yo.