miércoles, 5 de agosto de 2015

Tu sueño de mi

Anoche soñé que venías otra vez. Si, estabas caminando con tu abrigo azul. Me tomabas de la mano y bailabas esa canción que resuena en mi mente cada vez que sonríes. Amigo mío, nunca pensé verte de esa manera. Dices que nunca harías algo como esto, pero ambos sabemos que es cosa de tiempo. En el sueño, como cada noche, nunca pude escuchar lo que decías; solo los movimientos de tus manos en mi espalda al ritmo del tararear. Tu espalda firme se tensaba al roce de mis dedos. 
Siempre recuerdo tu sonrisa, gentil y tranquila. Apoyabas tu cabeza en mi frente y sencillamente movias tus labios diciéndome algo que nunca escuché. 
Toda la noche bailábamos rodeados de la niebla que surge a la medianoche, esa que congela hasta los huesos. No recuerdo haber sentido más frío que en ese momento. Si, ese preciso momento en el que, para detener el tormento del espacio vacío entre nosotros, me besabas. El calor que surge de cada respiración hicieron olvidar la niebla y el tararear; los movimientos de cadera simulando el baile habían desaparecido también, dejándonos gozar de la compañía del otro. 
No tardamos mucho en darnos cuenta; el impulso de acercarnos fue más fuerte que el de mantener nuestros roles. Esa actuación que a ninguno nos satisfacía. 
No tardamos mucho en sonreír y cruzar nuestros dedos para dejarnos embriagar en el éxtasis del momento. 
Nunca había mirado más fijamente esos ojos café; esos que abren paso a tus inseguridades. Conversamos sin decir una palabra por quién sabe cuánto tiempo. Sentí la eternidad en un segundo. Luego abrí los ojos y recordé por qué a los sueños no se les permite amanecer. 

martes, 4 de agosto de 2015

Para cuando despiertes

Antes de abrir los ojos, respira. Siente el olor de mi amor. Repasa cada momento que vivimos juntos antes de cerrar los ojos la noche anterior. Luego, tranquilamente, escucha a tu al rededor. No sé si estaré yo ahí de tu lado, pero si no estoy quizá el desayuno esté casi listo. 
Cariño mío, cuando abras tus ojos y recorras la habitación en busca de algo en especial, recuerda por favor que lo mas especial de la habitación serás tú misma. Tus ojos brillan cada vez que los abres detrás de tu pelo alborotado. Tus ondas a veces tapan tu cara y cosquillean tu nariz, sé que a veces te molesta. Amiga mía, recuerda nuestras risas; recuerda cuando nos sentamos a conversar en el suelo y terminamos jugando con los dedos. Amor mío, me encanta cuando despiertas y sonríes. Tienes la sonrisa más dulce que he visto en toda mi vida, no es que sepa de muchas otras, solo que con la tuya me basta para esta vida y la eternidad que la acompaña. 
Chiquita bonita, tus manos revolotean por la almohada en búsqueda de manos que alcanzar. Me encanta cuando aun sin abrir los ojos tu mano ya está buscando la mía. ¿Sabes un secreto? Tu boca forma una pequeña sonrisa al enganchar tus dedos contra los míos. Te confieso que mi sonrisa está cada vez que te veo. 
Amor, me encanta verte, en especial en esos segundos sin maquillaje y sin cepillos, sin zapatos ni preocupaciones. 
Recuero esa primera mañana que te dije al fin "buenos días" porque eres de verdad la causa de mis buenos días. 
Busqué hace un rato excusas para levantarme y no despertarte, pero me ganaron las ansias de verte con esos ojos brillantes y la mirada de asombro. 
La mejor parte de ti, mi parte favorita... Eres tú, cada mañana de cada día, por el resto de mi vida. 


jueves, 30 de julio de 2015

Dentro del hechizo

Ya señores, hay trabajo que hacer. No podemos permitir ni un momento más que ella siga así. Requerimos de alguien que sea capaz de salvarla del hechizo y este tiene que ser alguien que esté familiarizado con ella. ¿Alguien se ofrece? 
¡Usted! Si, usted. ¿No fue usted el que bailó con ella aquel día y le confesó amor a partir de un sueño? Si, usted es el indicado. 

Ella estaba ahí, con sus ojos cerrados y su piel pálida. Nada parecía moverla, tenía una expresión calmada. Ojalá su mente hubiera estado así también.
Todos rumoreaban del hechizo que Maléfica le había impuesto, nadie entendía muy bien cómo funcionaba aquella trampa mortal que la hacía desfallecer en la tranquilidad inusual para su espíritu intranquilo. 
En su mente, Aurora estaba despierta, muy despierta. Su historia es más intrigante de lo que cualquiera se lo espera. 

Abrió sus ojos cuando estaba dentro de una habitación pequeña, un poco oscura y con olor a madera mojada. No sintió frío inmediatamente porque había un fogata encendida a su derecha. Todo era una fantasía, una simulación fantástica de su vida en el bosque con las hadas. Aún no entendía cómo hacer para salir de la habitación. Luego de forcejear la cerradura un tiempo, se le ocurrió quemar la puerta. "Madera" pensó ella, "esto será muy fácil" 
Pero el olor a madera mojada no provenía precisamente del agua que le habían arrojado, sino de mucha gasolina que se había derramado allí. 
Cuando la joven intentó quemar una parte, todo entró en llamas y la habitación parecía más que una pintura del infierno mas caluroso, parecía una caja conteniendo el sol, una caja sin escapatoria. 
Aurora rompía ventanas y lanzaba sillas y vasijas a las paredes intentando crear alguna manera de salir y escapar de su celda mortífera. No pudo más luego de agotar sus energías y fuerzas en lo que parecía imposible. Se entregó finalmente a las llamaradas del salón y con su corazón tendiendo de un hilo cerró sus ojos, rogando que todo fuera solo un sueño. 
Sintió el abrazo del calor y sintió como cada parte de su piel cambiaba en una forma muy extraña. Esperando lo peor abrió los ojos. Sorpresa fue cuando al abrirlos estaba sentada en la misma habitación del principio, con todo exactamente cual comenzó. Era su segunda oportunidad de escapar. 
Descartó inmediatamente el fuego, eso nunca lo intentaría otra vez. 
Miró a su al rededor en busca de otra solución. Vio cada uno de los utensilios que había en la mesa, como si buscara una llave para abrir la puerta.  Decidida, tomó el cuchillo y lo lanzó a la ventana. Mala idea. ¿Acaso nadie sabe que un vidrio que revienta puede matarte? 
Y si. Abrió los ojos por tercera vez, en el mismo lugar. 
Ya era mas frustración y la gente se dirá que ya han escuchado la historia antes, y es cierto. No hay nada nuevo que contar. Ella estuvo ahí. Intentándolo cada vez de manera diferente. Algo parecía no resultar en cada ocasión. 
Ese momento mágico e ideal del que los hicieron cómplices cuando niños, ese beso de amor verdadero, fue nada más y nada menos que una buena consecución de eventos y el momento justo para que Felipe llegara. 
Nuestra princesa, dentro de su cámara mortífera descubrió cómo salir, no les diré cómo en esta ocasión, es uno de los secretos mejores guardados de la historia y no voy a arruinar el chiste.
Algo si puedo confesar, encontrar el error no me fue difícil. Solo bastó escuchar mi nombre y recordar que tenía el poder de hacer lo que fuera necesario. Recordar que el objetivo no era salir de esa habitación, sino dejar entrar a quien quisiera dar la pelea y encontrar conmigo el modo de salir, o hacer la vida allí. 
Escuché su voz. Y fue lo único que necesité para saber que seria por siempre y para siempre "él"
Por eso el beso funcionó. Porque al fin acepté que sola no podía. 
Y esa es la historia del hechizo. La historia que a nadie había contado, y que en realidad todos habían olvidado. 





viernes, 17 de julio de 2015

No Olvidar!

CURIOSIDADES DEL CUERPO HUMANO:
No podía perder esto del mapa :)
1. Si te pica la garganta, ráscate el oído:
Al presionar los nervios de la oreja, se genera un reflejo inmediato en la garganta que produce espasmos y alivia la molestia.
2.Para escuchar mejor usa solo un lado del oído:
Si estás en una discoteca y no oyes bien lo que te dicen, gira tu cabeza y usa sólo tu oí­do derecho, ya que éste distingue mejor las conversaciones, mientras el izquierdo identifica mejor las canciones que suenan bajo.
3. Para aguantar las ganas de ir al baño piensa en sexo:
Cuando no resistes las ganas de orinar y no tienes un baño cerca, piensa en
sexo. Eso entretiene a tu cerebro y el estrés disminuye.
4.Toser mientras te vacunan reduce el dolor:
Un grupo de científicos alemanes, descubrieron que si toses al momento que te inyectan, se aumenta la presión en el pecho y en la espina dorsal, lo que inhibe los conductores de dolor de la médula.
5. Si tienes la nariz tupida:
Presiona tu paladar y la parte superior de la nariz. Toca el paladar con la lengua fuertemente y con un dedo sujeta la nariz bajo el entrecejo. Esto permite que las secreciones se muevan y puedas respirar.
6.Cuando tengas acidez duerme sobre tu lado izquierdo:
Esto permite crear un ángulo entre el estómago y el esófago, para que los ácidos no puedan pasar a la garganta.
7.Cuando te duela una muela frota un hielo en tu mano:
Debes pasar el trozo de hielo por la zona en forma de "v" que se produce entre el dedo pulgar y el í­ndice por la parte contraria a la palma. Esto reduce en un 50% el dolor, ya que este sector está conectado a los receptores de dolor de la cara.
8. Cuando te quemes, presiona la herida con un dedo:
Luego de limpiarla zona afectada, haz presión con la mano en la quemadura, ya que esto permite volver a la temperatura inicial y evita la aparición de ampollas. (para pequeñas quemaduras)
9. Cuando estés ebrio:
Apoya la mano sobre una mesa o superficie estable. Si haces esto, tu cerebro recobrará la sensación de equilibrio y evitarás que todo gire a tu alrededor.
10.Al correr, respira cuando apoyes el pie izquierdo:
Esto evitará que sientas picor en el pecho, ya que si respiras cuando apoyas el pie derecho, causas presión en el hígado.
11.Si te sangra la nariz, haz presión con tu dedo:
Si te echas para atrás puedes ahogarte con tu sangre, así­ que lo mejor es apretar con tu dedo el lado de la nariz en que tienes la hemorragia.
12.Para controlar los latidos cardiacos cuando estés nervioso:
Pon el dedo pulgar en tu boca y sopla, esto ayudará a que tu corazón deje de latir tan rápido a partir de la respiración.
13.Para aliviar el dolor de cabeza cuando tomas agua muy helada:
Al beber algo muy congelado, el paladar se enfría y el cerebro lo interpreta. Por eso debes colocar tu lengua sobre el paladar para que vuelva a su temperatura normal.
14.Previene la falta de visión cuando estás frente al PC:
Cuando pones tu vista en un objeto cercano como un computador, la vista se cansa y falla. Para ello, cierra tus ojos, contrae el cuerpo y aguanta la respiración por un momento. Luego relaja todo. Santo remedio.
15. Despierta a tus manos y pies dormidos moviendo tu cabeza:
Cuando se te duerma un brazo o la mano, gira tu cabeza de un lado a otro y verás como la sensación pasa en menos de 1 minuto, ya que las extremidades superiores se duermen, por presión en el cuello. En tanto, si es una pierna o un pie, solo camina unos segundos.
16.Fácil método para aguantar la respiración bajo el agua:
Antes de sumergirte, haz muchas respiraciones rápidas y fuertes para lograr que el ácido de la sangre desaparezca, pues éste es el que causa la sensación de ahogo.
17. Memoriza los textos en la noche:
Cualquier cosa que leas antes de dormir, la recordarás con más facilidad..