Me han dicho que la inspiración solo ataca a quienes están trabajando, pero resulta que de tanto trabajar, ya no me queda tiempo para contar las anécdotas escondidas de tal extraordinaria aventurera.
Primero lo primero, nadie puede explotar de tantas letras, pero la cajita donde se guardan se puede romper, ahí queda la escoba. De verdad necesitamos cajas más seguras.
Segundo, necesitamos más ideales. Necesitamos gente que crea que puede ser protagonista, testigos ya hay varios, ¿alguien se casa?
Tercero, las historias siempre tienen un gancho de verdad, y diache que cuesta a veces no relatarla toda.
Cuarto, life goes on.
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