sábado, 6 de mayo de 2017

Brillo Hierático

Estaba seria, inexpresiva. Ninguno de nosotros en su sano juicio lograba descifrar qué pasaba por su mente; pero así se veía perfecta. Misteriosa e indescifrable. Vannya tenía los ojos color caramelo, con una expresión de dolor en cada pestañeo. Se notaba en su semblante cómo el pasado la había marcado. Era una mujer fuerte y decidida, siempre sabía exactamente las palabras que decir para romper el hielo. Tenía una personalidad confusa, como si todo el dolor de una mirada triste se fundiera con el sarcasmo de la superioridad adquirida, ese tipo de superioridad innata de alguien que hace todo bien sin siquiera proponérselo. Esa tarde estaba enalienada, pensando en cualquier otra cosa menos en el tema que estábamos hablando; repetía cada cierto tiempo alguna pregunta que ya se había hecho anteriormente, ese día fatídico día en el que había llegado atrasada a su más importante reunión del trabajo, cuando todos sabíamos que ella no solía hacer eso. Su trastorno obsesivo compulsivo no le permitía salir de la estructura de la responsabilidad. Era irritablemente organizada, "cuadrada" diría mi madre, que nunca estuvo muy de acuerdo en que yo saliera con ella. "Algo tiene en sus ojos, como si en cualquier momento fuera a engañarte" decía ella. Quizá tenía razón, quizá no, pero yo estaba loco por ella. Por su manera de mover los labios al hablar, por su forma tan expresiva de agitar las manos en el aire cuando quería dar a entender su punto de vista. Ella era tan enredada, tan difícil de comprender, quizá su manera de ver la vida no concordaba con la vida misma.
Tuvieron que pasar 3 meses para darme cuenta de todo lo que podía hacerle a mi corazón. Me volví como un niño, en el peor sentido de la palabra: confiable, ciego y dependiente. Ella logró dominar cada parte de mi mente, cada rincón estaba engatusado por su misteriosa manera hablar. Quería emborracharme de ella y volverme sobrio de su ser. Quería empaparme de su aroma y gastar todo lo que tenía por complacerla. Estaba obsesionado con ella, y eso me terminó jugando en contra cuando Jessica apareció en mi vida.

Vannya sabía exactamente qué decirme para desconfigurarme y volverme loco de remate, y no necesariamente de amor.

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