Puedo decir muchas veces tu nombre.
Puedo cantar tu canción.
Puedo sentir tu abrazo, luego de una tarde desolada.
Puedo recordar cada detalle de tu rostro.
Puedo oler tu perfume, en cada lugar al que ibas.
Puedo recorrer cada pasillo que recorriste.
Puedo hablarte de amor.
Puedo contar historias, mil y un cuentos.
Puedo abrazar tu partida, y recordar aquel momento.
Puedo escuchar tu risa, cada tono la replica.
Puedo hacer que los pájaros vuelen más alto que nunca.
Puedo hacer que los gatos jueguen con perros, que sientan la compañía del otro.
Puedo soñarte.
Puedo besarte en ellos.
Puedo verte volver en medio de una nube de pensamientos.
Puedo escuchar nuevamente tu tonada, en cada nota musical.
Puedo mencionarte en conversaciones.
Puedo contarle al mundo de ti.
Puedo respirar, puedo hablar... Puedo también amar.
Podría mencionar lo poco que hemos hablado.
Podría contar las veces que realmente conectamos.
Podría describir tu forma de actuar.
Podría dibujar tu mirada.
Podría otra vez escuchar tu voz.
Podría susurrar tu nombre.
Podría danzar en la noche perfumada.
Podría cantar tu rima improvisada.
Podría escuchar como hablan de ti las paredes, y responderles todo lo que las almohadas dicen de tu ausencia.
Podría llorar mil ríos, podría regar mil campos.
Podría hablar tu idioma.
Podría alcanzar tu estatura.
Podría fotografiar tu sonrisa.
Podría subrayar lo que escribiste aquí.
Podría seguir, podría vivir, pero necesito saber que vendrás por mí.
Te he dibujado en tantos cuadernos.
Te he hablado en tantas cartas.
Te he soñado en tantas noches.
Te he pensado en tantos días.
Te he estudiado en tantas clases.
Te he pintado en tantas telas.
Te he cantado en tantas canciones.
Te he inventado en tantos cuentos.
Te he abrazado en tantas almohadas.
Te he llorado en tantos recuerdos.
Te he visitado en tantas fotos.
Te he mirado en tantos retratos.
Te he bailado en tantas danzas.
Te he escrito en tantas historias.
Te he recordado en tantas palabras.
Te he guardado tantas anécdotas.
Te he amado en tantas películas.
Tanto he hecho, tanto, para verte algún día volver.
Puedo hacer que los pájaros vuelen más alto que nunca.
Puedo hacer que los gatos jueguen con perros, que sientan la compañía del otro.
Puedo soñarte.
Puedo besarte en ellos.
Puedo verte volver en medio de una nube de pensamientos.
Puedo escuchar nuevamente tu tonada, en cada nota musical.
Puedo mencionarte en conversaciones.
Puedo contarle al mundo de ti.
Puedo respirar, puedo hablar... Puedo también amar.
Podría mencionar lo poco que hemos hablado.
Podría contar las veces que realmente conectamos.
Podría describir tu forma de actuar.
Podría dibujar tu mirada.
Podría otra vez escuchar tu voz.
Podría susurrar tu nombre.
Podría danzar en la noche perfumada.
Podría cantar tu rima improvisada.
Podría escuchar como hablan de ti las paredes, y responderles todo lo que las almohadas dicen de tu ausencia.
Podría llorar mil ríos, podría regar mil campos.
Podría hablar tu idioma.
Podría alcanzar tu estatura.
Podría fotografiar tu sonrisa.
Podría subrayar lo que escribiste aquí.
Podría seguir, podría vivir, pero necesito saber que vendrás por mí.
Te he dibujado en tantos cuadernos.
Te he hablado en tantas cartas.
Te he soñado en tantas noches.
Te he pensado en tantos días.
Te he estudiado en tantas clases.
Te he pintado en tantas telas.
Te he cantado en tantas canciones.
Te he inventado en tantos cuentos.
Te he abrazado en tantas almohadas.
Te he llorado en tantos recuerdos.
Te he visitado en tantas fotos.
Te he mirado en tantos retratos.
Te he bailado en tantas danzas.
Te he escrito en tantas historias.
Te he recordado en tantas palabras.
Te he guardado tantas anécdotas.
Te he amado en tantas películas.
Tanto he hecho, tanto, para verte algún día volver.
