jueves, 25 de octubre de 2012

Halloween en Navidad

Era una noche de Diciembre, víspera de Navidad. Todos en la casa estaban organizando las cosas para la noche siguiente, la noche tan esperada del 24 de Diciembre. Todos excepto el Abuelo, quien tenía la tarea de vigilar al pequeño Mike y a su hermanita Molly. Decidió sentarlos cerca del árbol y contarles una historia de Navidad para que ellos estuvieran tranquilos... Luego de unos cuantos minutos, la pequeña Molly se durmió profundamente en uno de los sillones, en tanto Mike, ya había perdido la atención de la historia del abuelo. Para lograr captar su atención nuevamente, decidió inventar una historia un poco diferente...

-Estaba cerca de la cueva de un Dragón.La criatura estaba tirando fuego y salía a la vez el humo de la ropa quemada de los aventureros que, en busca de aventuras, vieron el último destello de vida aproximarse por la boca de la bestia.
-¿Qué más?
-Eso es todo, ya es casi hora de acostarse...
-¡Pero abuelo, sigue contando la historia!
- ay pequeño, no creo que puedas escuchar el resto de esa tenebrosa historia de Halloween. Además no corresponde, estamos cerca de la Navidad
-Abuelo, ya tengo 7 años. Soy ya bastante grande para escuchar historias de miedo. Y ya me aburrí de las historias de Navidad, toda la escuela está contando historias de navidad muy aburridas.
-Y si te la cuento... ¿Qué hacemos entonces con esta pequeñita, eh?
-¿Mi hermana? Está durmiendo, además tiene solo 3 años, no va a entender la historia tampoco.
-No subestimes el poder que podría tener tu hermana; En una de las expediciones que hice al antiguo egipto, una pequeña niña de solo 5 años, nos salvó de las garras de un gran y furioso animal, solo porque ella sabía cómo calmarlo.
-¿En Egipto? ¡Eso es fantástico abuelo!
-¿Quieres saber la historia?
-¡Por supuesto! pero debemos ir a dejar a Molly a su cuarto, puede asustarse.
-Mike, ¿Qué pasará entonces con la historia del dragón que tanto querías oír?
-Podemos dejarla para mañana, esta suena más interesante.
-Está bien, solo una pequeña advertencia, ¡si le dices a tus padres entonces ellos no dejarán que te cuente más historias de mi vida aventurera!
-Lo prometo (:

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